

Aunque ya ha pasado todo, y este post pueda parecer anacrónico, como esta apunto de terminar el año 2011, creo que es el momento de hacer balance de uno de sus hitos más importantes: Los indignados.
Aquí mi valoración del mismo, sin animo de ofender a nadie [1].
Muchas veces me pregunto, quien realmente quiere participar, quien quiere cambiar las cosas, a que joven le preocupan las políticas de juventud que implementa su ayuntamiento, su gobierno, su estado... la respuesta que me doy a mi mismo es simple y seguro que todos habéis pensado en lo mismo... a una pequeña minoría que no representa ni el sentir ni las ideas de la gran mayoría, de esa gran masa de jóvenes, en la que entran todas las personas con una edad comprendida entre los 14 y los 30-35 años.
La Juventud es esa época en la vida en la que te cargan con la responsabilidad del futuro, del tuyo y del de los demás, y por ello no te dejan vivir el presente. Es una época de cambios a todos los niveles, es una época de transición a la vida adulta, es el momento de romper con todo, cuestionarlo y reivindicar las utopías. Sabiendo que cuando te hagas mayor esas utopías se transforman en mero conformismo con lo ya establecido. Cuando eso ocurre dejas de ser joven para ser un adulto de bien, preocupado por tu familia, tu casa, tu coche y tu pensión. Lo demás deja de importarte.
Desde siempre he apoyado y colaborado en las causas perdidas, he creído en el asamblearismo, la auto-gestión y que cualquier revolución que llegara a algo, debería de partir del pueblo, de las bases y que esta se daría solo cuando tuviéramos sobre la mesa estas cosas:
1.- Una gran causa común para movernos, sacarnos de nuestra casa y renunciar a nuestro individualismo en pro de lo colectivo. Debemos de ser capaces de identificar al enemigo y apuntar hacia el, no perderse con intermediarios. Ese enemigo común es el propio sistema, basado en lso principios del capitalismo salvaje.
2.- Tendría que ser un movimiento profundamente ideologizado, que debería de nacer de la izquierda, de la de verdad y no de la conformista de sillón que conocemos y que enarbolan muchos de los partidos políticos que todos conocemos.
3.- Debe de ser una lucha de todos, que nos aglutine, es algo macro, no podemos perdernos en pequeñas historias que solo afectan a unos pocos o en palabras, comas y acciones a pequeña escala.
Y entre medio apareció la manifestación del 15M, la Plataforma Democracia Real Ya!, Juventud sin futuro, #nolesvotes y la #acampadazgz (por supuesto incluyéndolas todas y no solo la de Zaragoza). Al final lo mezclamos todo y lo resumimos como Movimiento 15M.
Todo parecía un soplo de aire fresco, una nueva forma de hacer política, pero no de la de sillón, sino de la de verdad de la que se escribe con mayúsculas...
Y desde allí llegamos al Movimiento 15M, que ha querido corregir todos los fallos del asociacionismo y que ha creado una nueva forma de participación, pero claro sin cambiar el planteamiento de sus miembros, ya que somos los mismos jóvenes, que queremos participar, pero no con el objetivo ultimo del asociacionismo y de la participación social: «potenciar acciones comunes que conlleven y logren un cambio social hacia un nuevo modelo de sociedad». Y todo esto como lo hicieron, partiendo del potencial que supone el desgaste que llevamos en esta época de crisis inventada y que ha conllevado a un cabreo generalizado del pueblo, todos estamos cabreados con algo: que llamamos Belloch, ZP, Camps... y apuntamos en esa dirección, aunque ilusos somos todos, esos son marionetas de algo más grande que es contra lo que deberíamos de apuntar. Esto seria otro tema. Para que el movimiento se convirtiera de masas, lo han teñido de algunos aspectos que son los que están presentes en el imaginario colectivo de los jóvenes como grupo social:
Somos apolíticos, nos da igual la política y los políticos, primer error, ya que nadie es apolitico, todos sabemos en que modelo de ciudad nos gustaría vivir, como queremos que sean los parques, los barrios, como queremos que sea nuestro país, si queremos que haya más empresas, o más escuelas... eso es la política. Otra cosa es la política entendida como el mamoneo de la economía, que es la practica habitual de los partidos profesionales y con poder, por eso confundimos el apartidismo con el apoliticismo. Quien diga que no el importa la politica miente, lo correcto es decir no me importa el debate estéril diario entre ZP y Rajoy, por ejemplo.
El individualismo triunfa, es un movimiento de masas donde no hay compromiso de nadie, ni exigencia, ni te sientes bien o mal por participar más o menos, no da lugar a reproches, y si desaparezco nadie me llamara para preguntarme donde estoy... esto contrasta con el modelo de nuestras entidades donde uno se siente responsable, cuestionado y tiene que excusarse si un día no viene a una reunión, cierto es que cada vez en pro de no perder a las personas se es más laxo con este tema y cada vez cuesta menos no participar, pero lo de la acampada era elevarlo a su máxima expresión.
Viva las redes sociales, hemos resumido la participación en hacer click en facebook a «me gusta» UNICEF, pero claro sin entender y ser conscientes de que así no estamos defendiendo los derechos de la infancia, estamos haciendo
el gilipollasla risa, más aún si somos fans de UNICEF y de «señoras que llevan una bolsa del galerías en la cabeza cuando llueve», vamos que me rio yo de que eso sea participar, pero esto tampoco es un modelo nuevo, ni un invento de los jóvenes, ya hace mucho que existe esta formula desde el asociacionismo tradicional, seguro que la conocéis: «yo doy 30 euros al mes a Amnistia Internacional, pero sigo tumbado en el sofá y me la suda a quien se torture, pero que majo soy que doy dinero a Amnistia». Pues eso renunciamos al compromiso y la participación en pro de la financiación de nuestras estructuras, y allí comenzamos a ser incoherentes.
Queremos ser ricos, lo que queremos y buscamos es un trabajo de 2.500 €uros para rentabilizar el tiempo invertido en al Universidad, pero sabemos que estamos abocados a terminar en el paro o en el mejor de los casos en un trabajo por 650 euros en una multinacional de comida rápida. Otra opción es vivir del cuento en el Gran Hermano o el Salvame Deluxe, pero es como intentar ser funcionario, muy pocas plazas para muchos aspirantes.
Y donde están todos esos jovenes que el 15M estaban en la calle y estuvieron al principio en la acampada, pues facil, en cuanto llego junio se fueron a su casa a estudiar para lograr ese titulo del Plan Bolonia, que les ayudara a alcanzar ese trabajo con el que sueñan. Después del primer mes de acampada ya quedo demostrado que no sirvió para nada, solo se quedaron allí los que se lo creen de verdad y están dispuestos a renunciar a su vida por reivindicar y luchar, y una gran masa de jóvenes de perfil anti-sistema, pero no de los que quieren un cambio social y luchan por el como opción de vida, NO, de los que están en el paro, y su opción de vida es pasar el rato... vegetando. Al unisono cantamos ¡estamso indignados!, que casualidad que haya un libro al que el han dado mucha cancha en los medios de comunicación con ese nombre... quizás no vayan tan desencaminadas todas esas teorías que dicen que estamos más que controlados y que nos llevan por donde quieren y encima nosotros creemos que somos libres para tomar nuestras propias decisiones. Pero al final se convirtió en otra cosa...
Ha sido una experiencia que ha sabido canalizar el cabreo de una gran parte de la juventud, que sueñan con un trabajo de universitario cobrando 2500 euros al mes, pero que saben que su futuro esta condicionado a terminar en el paro, o con un poco de suerte de reponedor en un supermercado. Aunque estos jóvenes, la gran masa se fueron a estudiar y se han quedado solo los desquehacerados. Es un movimiento condenado a desaparecer porque su triunfo se ha basado en algunos pilares que hacen que tras las futuras manifestaciones este el movimiento condenado a morir de inanición, aunque pongan en marcha el proyecto paraguas o las asambleas de barrio. Incluso aunque se hayan convertido junto a ADICAR-ADICAE en los justicieros de los injustos deshaucios de los bancos.
Ha sido una oportunidad perdida, se perdió el día que los políticos profesionales dijeron públicamente que les apoyaban, nunca los vieron como una amenaza real. Pero la lucha sigue, lo importante no es lo de fuera,si el medio, ni la forma... importa lo de dentro, en lo que creemos, en lo que queremos, tenemos que seguir reivindicando, saliendo a la calle, cambiando las cosas, Participando, cada uno desde donde quiera, y lo más difícil, siendo coherentes.
¿Cuando empezamos la revolución para lograr un cambio social?... [2]
[1] NOTA: es una critica global y no intento personalizar en nadie, pues conozco a muchos jóvenes, muchos de ellos amigos míos que creyeron que esto era una forma de transformación social y al principio lo fue, pero el sistema supo ganarnos la partida.
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Articulo publicado en : /Diario de campo /Vida participativa el Lunes 26 diciembre 2011 a las 21:02 por Diego Navarro
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Yo también estoy indignado con el sistema 26 de diciembre de 2011, por Carolina |
Apuesto lo que sea, que si se les pregunta a muchos jóvenes por las políticas de juventud no tienen ni idea de lo que es eso. Sólo lo sabrán los cuatro gatos implicados en asociaciones y consejos de juventud.
Ya me gustaría realmente saber, tener la fórmula de cómo hacer para que se nos haga caso. Es triste que si se hacen las cosas de forma pacífica no te hacen caso, no te ven como amenaza y acaban haciendo, como siempre, lo que les da la gana. Ahora hay cauces de participación, pero a mí me da la impresión de que esto del 15M ha sido hasta cierto punto un poco hablar por hablar.
Yo también estoy indignada, desde hace bastantes años, en concreto desde que terminé la carrera, no sólo con los políticos, sino con la gente. Personalmente, jamás he querido ganar muchísimo dinero, simplemente que se me valorase, yo ahora mismo me conformo con el salario mínimo. Y qué es lo que se valora?? Ya me gustaría saberlo. De todos modos, si alguien tiene carrera y acaba de reponedor, como comentabas, pues yo le aconsejo que no nombre que tiene carrera si quiere conseguir ese curro. Ya ves, esfuerzo que te cuesta estudiar y lo tienes que ocultar. Todo viene de la mente cerrada de la gente. Porque con todo lo que hagan para potenciar la formación profesional, sigue habiendo mucha gente que piensa que la fp es para tontos.
La verdad es que me siento la primera culpable porque cuando era joven no tenía ni idea de políticas de juventud ni de nada. Luego me marché del país, tuve un trabajo mierda y vi muchas injusticias. Por eso ahora estudio lo que estudio y quizá no me sirva para trabajar, no sé, pero me alegro mucho de todo lo que estoy aprendiendo porque creo que me está sirviendo para conocer. No se pueden hacer las cosas a lo tonto y a lo ciego, hay que conocer.
Me gustaría tener una respuesta a tu pregunta final.
No sé si me habré acabado yendo de tema, por cierto.
| Yo también estoy indignado con el sistema 27 de diciembre de 2011, por Diego Navarro |
Yo siempre digo que los partidos políticos y los políticos profesionales son un reflejo de la sociedad, se amoldan a lo que les pedimos al mayoría y son capaces de todo por mantener su sillón, el problema es que no les pedimos, ni les exigimos nada, les damos un cheque en blanco cada cuatro años. Y aunque en el imaginario popular les hacemos culpables de todo, nunca les exigimos responsabilidad, por lo que todo vale. Les pagamos un sueldo público para poderles insultar.
Nadie conoce las políticas de juventud, pero tampoco las de salud, las educativas, las prestaciones o que derechos y deberes recoge al constitución para todos los ciudadanos. Y ya la máxima, ¿quien se ha leído el estatuto de los trabajadores o su convenio colectivo?... pasamos de todo y así nos va...
Tienes razón en lo que dices estudiar una carrera no se valora y hacer FP parece que es la salida para los vagos, al final no nos queda otra que acabar en un trabajo basura. De eso trata la nueva idea importada de esos países más desarrollados, los mini-jobs...
Todo es una puta pierda pena.
| Yo también estoy indignado con el sistema 27 de diciembre de 2011, por Carolina |
No sé cómo resultará eso de los minijobs, pero el caso es que siempre han existido trabajos de pocas horas semanales, no es para nada nuevo. Vaya, que no sé cuál es la novedad ahí.
Sí, es que parece que cada vez nos queramos parecer más a los ingleses. A mí no me parece tan fácil exportar ciertas cosas de un país a otro.
Ejemplo: Indemnización por despido y subsidio de desempleo igual a cero. Esto, en un país donde decir que tienes 20 años de experiencia es la leche, bueno. Lo mismo, en un país donde a los 45 años no te contratan ni por equivocación, es una manera de hacer q los empresarios se froten las manos.
| Yo también estoy indignado con el sistema 29 de diciembre de 2011, por Diego Navarro |
El trabajo temporal y de media jornada o de un porcentaje sobre al jornada ha existido siempre. Los mini-jobs es una forma de precarizar más y normalizar esa situación que debería de ser extraordinaria y no la norma. Además, y allí esta el problema genera unos derechos diferentes a los de un contrato normal y tiene menos remuneración económica. Es empeorar lo que ya existe y dar un paso gigantesco más hacia la prevaricación.
La verdad es que hoy en día no te hacen un contrato tengas la edad que tengas, si eres joven porque no tienes experiencia, si eres mayor de cuarenta porque ya estas muy mayor... y así ponen excusas para todo...
Al final el objetivo es que el empresario gane más y el resto seamos más pobres. Y los pocos que tenemos trabajo nos aferremos a el y no rechistemos por si las moscas...
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Sueño con la utopía de llegar algún día a poner mi granito de arena para cambiar el mundo en el que vivimos.