

Nos han vendido que la Navidad es un momento para ser felices, para juntarnos con personas que no vemos habitualmente porque sus circunstancias les han obligado a vivir fuera, también es un momento para ser solidarios, para acordarse de los que sufren en el Tercer Mundo, en el Cuarto Mundo o estos últimos años, nos acordamos estos días de todas las personas que conocemos y que están en el paro, gracias al invento de la crisis por parte de los bancos y los gobiernos.
Pero tras estos días de comer, emborracharse y comprar compulsivamente, se acaba esa sensación, ese sentimiento efímero y pasajero que es reemplazado en nuestro consciente y subconsciente por el sentimiento de apatía, de tristeza y de desgana que nos supone el día a día. Entonces, ¿que sentido tiene la Navidad? o mejor dicho que sentido le damos a la Navidad. La hemos convertido entre todos en un momento del año, donde reina la incoherencia y la hipocresía.
En definitiva todo es una estrategia de marketing social, donde la principal percusora y garante del espíritu navideño, la Iglesia vaticana se ha convertido en un actor más y en parte de ese juego de mercado. Mientras tanto las guerras continúan, la pobreza va a más, la ONU ya ha dicho públicamente que nos olvidemos de los Objetivos del Milenio para 2015 y todos rezamos día si y día también para no engrosar las listas del paro, mientras le toque a otro no hay problema. Y eso que vivimos en una sociedad en la que el 99% estamos bautizados y más del 70% se declara como cristiano participante.
De la Iglesia jerárquica, habría mucho que decir, de sus incoherencias, de su forma de actuar, de su interpretación del evangelio, de sus riquezas... ya se que esta formada por hombres y que ellos también forman parte de nuestro mundo y que son producto del mismo entorno. Pero también han elegido libremente seguir a Jesús y lo que ello significa, su vida fue un ejemplo de lo contrario: de entrega a los demás, de revolución, de cambiar la realidad del momento... siempre queda un rayo de esperanza en todas esas personas que por su compromiso cristiano se comprometen y ponen en practica las bienaventuranzas.
Bienaventuranzas (Mateo 5:3-12):
Bienaventurados los pobres de espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos: porque ellos poseerán la tierra.
Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos obtendrán misericordia.
Bienaventurados los puros de corazón: porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que sufren persecución por la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos.
Hoy día de reyes se termina la Navidad, tendremos que esperar una año para que vuelva, <ironia> ahora a pensar en las rebajas que comienzan mañana.</ironia>
"Cuando el socialismo llegue al poder, la Iglesia le defenderá
con el mismo vigor con que ahora favorece el feudalismo y la
esclavitud. Y encontrará en el Nuevo Testamento abundantes
pruebas de que la Iglesia ha sido siempre comunista."
Augusto Bebel
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Articulo publicado en : /Nuestro mundo /La Iglesia el Jueves 6 enero 2011 a las 23:30 por Diego Navarro
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¡Feliz Navidad! 22 de noviembre de 2011, por Carolina |
Tiene narices todo lo de la Navidad. Es que hay hasta miedo de vivir la Navidad como cristianos. Hasta la gente que normalmente va a la iglesia y tiene una formación, los días de Navidad los viven como los que no creen en nada. Sólo las comidas y las cenas. La verdad es que de pequeña aún me gustaba la Navidad, pero ahora que veo lo que hace la gente y que parece que si te sales de ahí te echan los perros.... vaya comida de tarro.
También me pregunto por el significado de la pobreza. ¿Soy capitalista por querer tener una casa? Pues quizá sea capitalista, quizá sea «lo que me han enseñado», pero honestamente, miro a mi alrededor y temo bastante mi futuro el día que mis padres no estén, porque vivo en su casa.... igual lo mejor es no pensarlo mucho :) :) :)
| ¡Feliz Navidad! 22 de noviembre de 2011, por Diego Navarro |
El tema de la Navidad es complicado, yo creo que a día de hoy se ha perdido la esencia de lo que se celebra y se ha quedado en un acto cultural, en el que celebrar por tribus, clanes, etc... el final del año y todo lo nuevo que quizás traiga ese cambio como punto de inflexión para nuestras vidas mundanas. Por otro lado el capitalismo, nuestro sistema económico / social / político y su aparato de consumo han aprovechado para hacer negocio y alimentarlo durante esas fechas con regalos, comilonas y lo que ya conocemos todos.
Yo estoy convencido de que todos somos capitalistas, todos vivimos en el capitalismo y todos hemos pasado por el sistema educativo donde nos han enseñarlo a serlo. El resto son solo comentarios de boquilla que no se llevan a la practica, a nadie le gusta vivir aislado de los demás. Por tener o querer tener una casa en propiedad no eres ni más ni menos que los demás, solo sigues los patrones culturales que te han enseñado para poder vivir en esta sociedad. No lo digo como critica, ni te quiero llamar borrega, pues yo y cualquier otra persona hacemos lo mismo.
Vivir la Navidad como Cristiano seria mucho más que ir a las misas propias de las fechas, seria cambiar nuestra forma de vida al proyecto de Jesús y eso se aleja de la sociedad que hemos conocido y la que nos han enseñado... pero siempre queda el voluntariado y las donaciones para lavar la conciencia y no tener una dicotomía contante entre la razón y el corazón.
:)
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¡Feliz Navidad! 9 de enero de 2011, por Marina Blein Rodríguez |
Últimamente me pregunto si Jesús dijo «pobres de espíritu» o «de espíritu» es un añadido posterior.
Yo aspiro a ser pobre de verdad, al menos a vivir austeramente, que en este mundo consumista no es poco.
| ¡Feliz Navidad! 9 de enero de 2011, por Diego Navarro |
Yo creo que Jesús en su epoca se referiria a los dos aspectos: al material y al espiritual. Hoy en día cierto es que seguimos creyendo en la verdad absoluta de que la falta material trae la riqueza espiritual, pero yo he aprendido que depende más de lo que la cultives, que de lo que tengas. Pero si es cierto que la ausencia material, te permite que el centro de tu vida no sea el dinero, lo material, el consume... y pasen a ser otras cosas más importantes: amor, espiritualidad...
Creo que a eso ultimo se referio Jesús.
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Sueño con la utopía de llegar algún día a poner mi granito de arena para cambiar el mundo en el que vivimos.